A tan solo 22 km de Managua, capital de Nicaragua, en el parque nacional Volcán Masaya puedes encontrar lo que los conquistadores en el siglo XVI llamaron horrorizados «La boca del infierno.»

volcán masaya

El Parque Nacional Volcán Masaya comprende un área de 54km que incluye dos volcanes y cinco cráteres; Santiago, San Juan, San Pedro, Nindirí y San Fernando. El cráter Santiago es el único activo con 500 metros de diámetro y 300 metros de profundidad. Muchas son las leyendas y cuentos que han nacido por estas tierras, el historiador de Las Américas Gonzalo Fernández de Oviedo (1478-1557) cuenta que el mismísimo Nacatime , el Cacique de Nindirí, le habló de una «vieja bruja» que habitaba dentro del volcán y que pronosticaba erupciones, terremotos, cosechas y guerras.

historias del volcán masaya

Según los relatos de la época las comunidades que rodeaban el volcán practicaban ritos en sus laderas y realizaban ceremonias de sacrificios donde lanzaban mujeres vírgenes y niños para agradar o aplacar las furias de los dioses que se manifestaban con las emanaciones de gases, lluvias de cenizas y  erupciones. Importante destacar que «el Masaya» fué el primer volcán descrito en español ,en América por Francisco Hernández de Córdoba( 1475-1526) unas cuantas lunas atrás (1524).

volcán masaya

Un fraile llamado Francisco de Bobadilla en 1529 escaló el volcán y convencido de que estaba en “La Boca del Infierno” mandó levantar una cruz al extremo del cráter. La ruta del fraile hoy está marcada por unas 200 gradas, la majestuosa cruz fue nombrada La Cruz de Bobadilla y su objetivo era expulsar al demonio del cráter o por lo menos evitar que saliera en búsqueda de almas humanas que arrastrar al infierno. Desde ese momento la penitencia para muchos «pecadores» era asomarse al cráter a ver lo que les esperaba si no enderezaban su camino. La cruz lleva más de 500 años en el lugar y aunque la actual es una réplica de la original sigue causando misterio e inspira mucho respeto.

cruz de bobadilla

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